Luis Contigiani

Economía del Conocimiento

Tenemos que recuperar a la Argentina para el desarrollo y para todos los argentinos. Intervención en el debate del 25 de junio de 2020.

Economía del Conocimiento

Hay países en el mundo que tienen más piedra que tierra y nos duplican o triplican en exportaciones, ni hablar en exportaciones de conocimiento. Esto es porque entramos ya hace tiempo en la sociedad del conocimiento, en la que el conocimiento desplazó a los factores de producción tradicionales del capitalismo, como la tierra, el capital y el trabajo. Este es el partido que no podemos perder. Esta es la verdadera soberanía que tenemos que poner en la agenda, como lo estamos haciendo ahora en la Cámara de Diputados. 

 
Es fundamental lo que estamos haciendo para el tercer motor económico de la Argentina. Junto con la agroindustria y con el sector automotriz. Es fundamental lo que creció el país desde 2004 con la Ley de Software. Hoy este sector exporta por 6.200 millones de dólares y genera 450.000 puestos de trabajo. No tenemos que tenerle miedo a la iniciativa privada en el país, tenemos que alejarnos de los prejuicios, necesitamos de un capitalismo nacional que nos lleve al desarrollo. Es más, tenemos que internacionalizar nuestras empresas, tenemos que tener una visión estratégica y del desarrollo. Por eso tenemos que alejarnos de algunos debates que por estos días atrasan, de un lado y del otro. 
 
Hay fundamentalistas del sector privado que anteponen los intereses privados a los intereses públicos y no reconocen que una Nación está fundada en valores y estrategias públicas. Y algunos del otro lado, que creen que toda esta problemática se resuelve con intervenciones equivocadas que atrasan a la iniciativa privada. 
 
Defendemos y defenderemos a un país que pueda robustecer la iniciativa privada. Y entendemos que el desarrollo económico necesita de dos patas fundamentales: un Estado inteligente, probo y una iniciativa privada vigorosa. De la capacidad de integración de esta dos columnas dependerá el futuro de un país desarrollado, integrado y con justicia social. 
 
Esta Ley de Economía del Conocimiento nos da una oportunidad, de encontrar una herramienta fundamental para el desarrollo. Uno puede preguntarse, ¿cómo lo podemos hacer en el contexto de una pandemia, con tantas dificultades? Bueno, son en los momentos claves de un país cuando tiene que encontrar fuerzas desde abajo, desde todos los costados y respuestas para salir hacia adelante. Esta ley es parte de los planes que tenemos que construir entre todos, para recuperarnos. 
 
En este debate también estoy pensando en mi provincia de Santa Fe y en la zona i del polo tecnológico de la ciudad de Rosario, esa incubadora de empresas progresistas y de innovación tecnológica; en aquella Universidad Nacional del Litoral que se animó nada menos que a crear el primer gen resistente al stress hídrico, que ninguna multinacional privada en el mundo lo había hecho; a BioCeres, una empresa progresista de Rosario; al Polo Tecnológico de Esperanza; al Cideter en Las Parejas, ese Centro de estudios tecnológicos para la maquinaria agrícola; al CITES en Sunchales, con su incubadora de empresas para la alta medicina; al Parque Tecnológico del norte de Santa Fe.
 
Esta ley es para ustedes, trabajadores y empresarios, que forman parte de este sector económico tan importante. Y que sin duda alguna en los próximos diez años, con estas modificaciones a la ley 27.506 que incluyen la promoción del acceso laboral de la mujer, de las personas con discapacidad, mayores capacitación a las pymes, federalismo, un consejo consultivo, un fondo fiduciario, con las promociones fiscales y la baja de impuestos para lo que invierten en desarrollo tecnológico, vamos a generar un gran salto cualitativo.  
 
Con estas herramientas y otras que tenemos que discutir en la Argentina, con la inteligencia de saber integrar a la iniciativa privada y una intervención del Estado inteligente, tenemos que desarrollar la gran tarea entre todos, que es recuperar a la Argentina para el desarrollo y para todos los argentinos.